Masa para pizza

Masa de pizza

Si no queremos perder tiempo en la cocina y queremos comer una pizza hay opciones mucho más cómodas que ponernos a amasar: pizzas congeladas o refrigeradas, o que nos la traiga un señor a casa desde nuestra pizzería de confianza. Son opciones perfectamente válidas para un sábado de resaca (si es domingo de resaca también vale), pero es mucho más satisfactorio hacernos nuestra propia pizza. Claro que podríamos hacerla con esas terribles bases congeladas…

Para hacer una masa de pizza necesitamos principalmente harina de fuerza y levadura de panadería. No, no vale la harina de repostería, y menos aún la levadura que usamos para los bizcochos. Queremos una pizza, no un bizcocho con tomate y queso. Ambos ingredientes los podemos encontrar en cualquier supermercado, y concretamente la levadura de panadería puede que la encontréis más habitualmente en sobres, aunque en la sección de refrigerados puede haber fresca. Aquí utilizaremos los sobrecitos.

Es importante también un buen amasado, para que quede elástica, y luego dejarla levar unas 24 horas antes de utilizarla. Al final conseguiremos una masa que lo aguantará todo, ¡hasta piña!

Ingredientes:

  • 125 gr. de harina de fuerza
  • una cucharadita rasa de levadura seca de panadería
  • una cucharada de aceite de oliva
  • una pizca de azúcar
  • una pizca de sal
  • 75 ml. de agua templada
  • harina de arroz o semolina (sémola de trigo duro)

Preparación:

  1. En un bol mediano vertemos el agua templada, disolvemos el azúcar y la sal, y añadimos el aceite.
  2. Mezclamos la harina de fuerza con la levadura y lo incorporamos al bol, mezclando bien.
  3. En una superficie limpia y ligeramente enharinada trabajamos la masa hasta que quede elástica.
  4. Sabremos que está lista cuando si estiramos un pedazo conseguimos una membrana que deje pasar la luz.
  5. En un bol ligeramente aceitado ponemos la bola de masa y lo tapamos con film, dejándolo 24 horas en la parte de abajo de la nevera. En las sucesivas visitas a la nevera veremos como va creciendo.
  6. Al día siguiente, retiramos el bol de la nevera, lo destapamos y dejamos templar un par de horas.
  7. Espolvoreamos una superficie con harina de arroz o semolina, sacamos la masa del bol y vamos estirando, bien con rodillo o a mano. Con esta cantidad de masa podemos conseguir una pizza de unos 25 cm. de diámetro.
  8. Ponemos la masa sobre una bandeja espolvoreada con harina de arroz o semolina, colocamos encima la pizza, y por encima más harina de arroz o semolina. Esto le dará un acabado crujiente.
  9. Colocamos todos los ingredientes que nos apetezcan e introducimos la bandeja con la piza sobre la rejilla en la parte de abajo del horno, que habremos precalentado a 250º.
  10. Dejamos unos 10 minutos, retiramos, cortamos y ¡a comer!
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