Bechamel

Bechamel

La bechamel es una de las salsas más sencillas de preparar, aunque a veces uno tiene el día malo y se le resiste. ¿Nunca os ha pasado que no os acaba de espesar o quedan grumos? ¡Cielos! A mi sí, y seguro que a todos, pero es que hay días que es mejor no tocar la cocina…

Los ingredientes básicos de una bechamel son mantequilla, harina, leche, nuez moscada y sal. En lugar de mantequilla se puede usar aceite de oliva, pero no es lo mismo. El toque especial se lo da la nuez moscada, que lo deberíais echar según vuestras preferencias. Probar, probar y probar, los chefs en la tele siempre lo dicen, y la práctica lo confirma: para que un plato quede bien es importante ir probando su sabor. Y con la bechamel no iba a ser menos.

La textura también es algo muy personal; hay a quien le gusta espesa, como a mi, o quien la prefiere más suelta. Eso depende de la cantidad de harina, y puede irse corrigiendo a medida que la vamos haciendo. Salvo casos extremos, no debería quedar con sabor “harinoso”. Algún día contaré como estiré un poco de chocolate añadiendo harina… Pero esa es otra historia que contaremos en otra ocasión.

Ingredientes

  • 500 ml. de leche.
  • 3 cucharadas de mantequilla.
  • 2 cucharadas de harina.
  • Sal y nuez moscada.

Preparación

  1. En una cazuela a fuego suave fundimos la mantequilla.
  2. Una vez fundida, añadimos la harina y mezclamos bien hasta que quede una pasta de un color marrón claro.
  3. Vamos añadiendo la leche en 3 veces sin dejar de remover, de forma que la mezcla vaya quedando siempre perfectamente integrada.
  4. Añadimos la sal y la nuez moscada, al gusto.

Bechamel

Consejos

Como comenté, la bechamel es una salsa que permite correcciones sobre la marcha añadiendo más leche o harina, pero sin pasarse. Hay que tener en cuenta que una vez que repose espesará.

Las croquetas llevan bechamel, y yo nunca la hago aparte. Se puede jugar mucho con ese principio y hacer directamente la bechamel sobre otros ingredientes. Por ejemplo, si hacemos champiñones, una vez que absorben toda el agua, podemos incorporar mantequilla, harina y luego la leche para hacerlos con bechamel. Le da un toque distinto.

A esta salsa se le pueden añadir cosas, como por ejemplo espinacas. Si hacéis una lasaña o canelones vegetales, añadirle unas pocas espinacas cocidas a la bechamel le da un toque de sabor, y estéticamente queda genial.

Seguramente alguien me vaya a cortar el cuello, pero lo voy a decir igual: si os quedan grumos ¡usad la batidora! Mejor eso que encontrarse luego pelotillas de harina. Hay días que las cosas no salen y no tiene nada malo usar un poco de ayuda.

¡Compartelo!

Deja un comentario